viernes, 26 de octubre de 2012


 Mi cuerpo empezó a tensarse mientras sentía el roce de su cuerpo contra el mio. Esta mujer sabía como hacer que flaqueara. Pero tenía que ser fuerte, y no dejarme embaucar por sus movimientos y sus acciones. Cuando estuvo tan cerca que hasta sus labios rozaban los míos, giré la cara.
  • Para, no sigas.
Le dije aguantándome las ganas. Intentaba calmar mis ganas de sexo pero eran demasiado intensas como para apaciguarlas. Volví a girar la cabeza y me quede mirándola a los ojos, con una mano tomé su rostro y junté mis labios con los suyos. Aquel beso fue corto pero intenso, aparté mis labios de los de ella y le pregunté nuevamente:
  • ¿Ahora me dirás tu nombre?
Sonreí con picardía y dejé que ella me contestara...

No hay comentarios:

Publicar un comentario